lunes, 27 de abril de 2015

Aprovechamiento del recreo (juego libre o dirigido)

Si hay un tiempo y un lugar de libertad en la vida de un colegio, ése es el patio del recreo, y el recreo mismo. Dónde el mayor protagonista de este tiempo es el juego.

El juego es el acto más espontáneo de la infancia por el que el niño asimila sus conocimientos, destrezas y conductas.

Cuando un niño juega, está aprendiendo. Asimila roles y valores, y cuando juega con otros se está centrando en cómo hacerlo, cuándo y con quién actuar, y cómo hacer negociaciones con sus compañeros.

A mi parecer, existen tres categorías básicas de los juegos; el libre, el orientado y los juegos dirigidos:

El  juego libre es individual y autónomo, donde los lugares y espacios son elegidos por los sujetos (niños y niñas) y se desarrollan tanto en forma personal o con los otros. Este tipo de juegos tiene un sentido espontáneo e imaginario y cuando existen reglas son impuestas por los propios jugadores.

El juego orientado son aquellas actividades en las que los protagonistas de la selección y acción son los mismos niños donde el maestro/a interviene sin ser el protagonista ni el director de los mismos.

Los juegos dirigidos tienen que ver con actividades lúdicas organizadas por el maestro/a donde los niños y niñas ponen a prueba nuevos aprendizajes, nuevas conductas y nuevas formas de actuar, y donde el pensamiento estratégico está presente. Este tipo de juegos tienen como cometido animar a los niños/as a la curiosidad por su propio cuerpo, a descubrir sus posibilidades, a saber qué hacer y cómo resolverlo, a resolver pequeños problemas y a organizar tácticas del juego.

En mi aula de 3 años el recreo es el momento más esperado del día por niños y niñas. Preguntas como: ¿Cuándo vamos a salir al patio? ¿Puedo coger la pelota para jugar en el recreo?...
Ese tipo de preguntas son indicios de que los niños y niñas aman jugar, necesitan jugar y  juegan para aprender. El juego en sus diversas formas, ya sea libre o dirigido, desempeña la importante función de estimular el crecimiento, encauzar la energía interna hacia la acción y desarrollar la capacidad de iniciativa y de manejo frente a personas y cosas.

Por ello, el recreo debe ser el lugar y el momento ideal para que niños y niñas exterioricen todos sus sentimientos de manera que griten, corran, salten, se peleen, investiguen…

En cierta manera el recreo lo veo como el momento del día en el que el niño desconecta y puede comportarse como él o ella desea por completo sin necesidad de nada más. Es el momento en el que se siente libre y desinhibido para hacer lo que le apetezca. Favoreciendo el desarrollo físico, afectivo, intelectual y social.

El juego libre es el que predomina en el patio de mi  colegio, niños y niñas saltando, jugando en pequeños grupos organizados por ellos mismos, gritando, jugando con piedras o ramas que se encuentran de los árboles, montados en el columpio que preside el recreo… aunque algunas ocasiones el juego orientado se hace presente por los prácticos debido a que fomentamos que jueguen entre ellos, que hagan algún tipo de mandato que nosotros les damos… En días de lluvia nos quedamos en el aula, dedicando tiempo al juego libre, o ver alguna película o jugar con música de fondo.

A continuación muestro el resultado de que el juego libre es fundamental en la etapa de Infantil ya que favorece la creatividad. Donde un grupo de niños se puso durante estos días a pintar en el propio suelo del patio con unas piedras que encontraron por allí:


En conclusión, como futuros docentes debemos desarrollar y fomentar el juego en nuestros alumnos para que puedan crear, imaginar, compartir, divertirse, crear lazos de unión con sus compañeros y sobre todo ser felices jugando.
Por ello, apuesto por la combinación del juego libre y dirigido.  Es bueno el juego libre en edades tempranas ya que el niño es capaz de conocer el entorno, experimentar nuevas sensaciones, desarrollar la creatividad e imaginación… pero el juego dirigido también tiene sus beneficios para adquirir nuevos conocimientos, conductas o formas de actuar (juegos populares y tradicionales, gymkanas, canciones con movimientos…)

Aquí algunas fotos del patio del centro, que incluye un tobogán con forma de casita, neumáticos y alguna canasta de baloncesto:






Me gustaría compartir, una pequeña entrevista que se le hace a Tonucci, en la que habla de la importancia del juego. Favoreciendo el juego sin juguetes, ya que para jugar mucho y bien hay que tener muy pocos juguetes:




Fuente: texto e imágenes de elaboración propia.

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