lunes, 23 de marzo de 2015

Trabajo por Proyectos

El año pasado estuve de beca Séneca en Las Palmas de Gran Canaria y allí tuve la oportunidad de hacer mi periodo de prácticas. Desde la facultad me asignaron un colegio público, y tuve la gran suerte de conocer a la maestra que ha marcado un antes y un después en mi labor docente. Ella es una gran MAESTRA porque lo siente, lo vive, lo disfruta y lo sabe transmitir.

Ella destaca el aprendizaje a base de rutinas, la importancia de las normas así como el respeto mutuo combinado con grandes dosis de cariño y afectividad. Pero sin duda, me gustaría plasmar la METODOLOGÍA de Tere mediante el trabajo por Proyectos. 

Piensa que el Proyecto es un conjunto de actividades relacionadas entre sí que sirven a una serie de propósitos o finalidades educativas. Por ello el  propio Proyecto parte de las necesidades e intereses de los alumnos. Los principios básicos de ésta práctica son los siguientes:

*La globalidad. Se potencian las relaciones naturales que se establecen entre los distintos conocimientos para poderlos transferir a otras situaciones.
*El aprendizaje significativo. El aprendizaje significativo es un proceso de construcción, dentro de un contexto significativo para el niño, conectado a sus intereses y a sus ideas previas.
*La actividad (no se trata de “hacer muchas actividades”),  sino de que estas tengan un verdadero sentido.
*La atención a la diversidad. Las diferencias son una riqueza y una oportunidad para el crecimiento personal.
*Mantener una estrecha relación familiar, escuela y entorno, para que el campo de aprendizaje se amplíe fuera del ámbito escolar.
*Los temas parten de las propuestas e intereses infantiles y no de un tema motivado artificialmente desde fuera por el adulto. Así “los temas surgen”, no se provocan.
*La función del maestro no es tanto transmitir conocimientos  como descubrir los conocimientos previos del grupo, ser capaz de suscitar el conflicto cognitivo (sin dar respuestas directas), proporcionar a los niños y niñas materiales para solucionar ese conflicto cognitivo, crear un clima de respeto, confianza, afecto y responsabilidad donde se permita la creatividad y la expresión de las ideas y sentimientos; ser capaces de sorprender, ilusionar y entusiasmar para lograr el interés de los niños y niñas por la materia, dar consignas claras para desarrollar la autonomía; fomentar la interacción entre niños y adultos y observar con el fin de evaluar.

Fases en el desarrollo de un Proyecto

Un Proyecto no es algo improvisado y que se va creando sobre la marcha. Existe un eje vertebrador que organiza el trabajo y que se estructura en las siguientes fases:

1. Elección del tema de estudio. Es elegido por los niños, bien de un modo explícito (propuesta  verbal) o implícito (a partir de la observación y constatación de que un tema es de su interés).
2. ¿Qué sabemos y qué queremos saber? En este segundo momento, se investiga cuáles son las ideas previas de los niños respecto al Proyecto elegido. Recogiendo sus preguntas sobre aquello que quieren saber y propuesta de actividades de todo tipo.
3. Comunicación de las ideas previas y contraste entre ellas. En las conversaciones de corro, es cuando todo el mundo habla de lo que sabe y de lo que quiere aprender.
4. Búsqueda de fuentes de conocimiento. Consiste en buscar entre todos las fuentes y recursos donde se hallen las respuestas a nuestras preguntas.
5. Organización del trabajo. En esta fase cuando  el educador/a organiza, diseña y programa tareas propiamente dichas (fijando objetivos, distribución del tiempo, organización del espacio y recursos, actividades, pautas de observación y estableciendo pautas de colaboración con las familias y con el entorno).
6. Realización de las actividades. Momento en que se realiza todo lo propuesto, realizando los ajustes y cambios que sean oportunos, siempre priorizando la motivación real de los niños y niñas.
7. Elaboración de un dossier. Dónde se recogen las síntesis del trabajo realizado, tanto para que quede en clase (murales, álbumes de poesía, conclusiones escritas, canciones, vídeos…) y sirva de memoria o recuerdo.

    Por otra parte, la EVALUACIÓN no la concibe únicamente del resultado final sino de un modo procesal, al inicio, con la detección de los conocimientos previos en la asamblea (evaluación inicial); durante el proceso, permitiéndonos cambios, modificaciones y ajustes en los distintos elementos según  el desarrollo del proyecto (evaluación formativa), y al terminar el proyecto, verificando si hemos dado respuestas a las preguntas y dudas del alumnado y que nos servirá de base para el próximo proyecto (evaluación sumativa).

    En definitiva, hay que enseñar a los niños y niñas a ser capaces de aprender a aprender, de adquirir una serie de habilidades y estrategias que permitan posibles aprendizajes de una forma autónoma y así, en interacción con los demás, desarrollar todo su potencial y capacidades.


Para finalizar, hay una autora que se llama Carmen Díez Navarro que además de maestra trabaja por Proyectos en su escuela. Toda su trayectoria es muy interesante y tiene bastantes libros publicados basados en sus propias experiencias. Aquí os dejo un pequeño fragmento de una entrevista para que conozcáis su forma de pensar y trabajar con los niños y niñas:

http://www.carmendiez.com/Entrevistas/C.%20Pedagog%C3%ADa%20-%20mayo%202013/C.Pedagog%C3%ADa%20-%20%20Galerada%20mayo%202013.pdf


Fuente: Carmen Díez Navarro (1998). La oreja verde de la escuela (2da ed). Madrid, Ediciones de la Torre.

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