Durante esta semana lo
más destacado ha sido que entre mi compañera y yo hemos comenzado a realizar
un mural con motivo de la primavera. Para ello en un gran papel continuo blanco
hemos pintado la hierba semejando a un prado. Con la idea de que los niños y
niñas peguen sus girasoles en el mural. El resultado está quedando de la
siguiente manera:
Pero sin duda con el
hecho que más me satisface de la semana es el que os cuento a continuación. Al regresar
de las vacaciones de Semana Santa, los niños y niñas han tenido que traer los
nuevos libros para este trimestre. Cuando los hemos reunido casi todos, hemos
comenzado a clasificar los libros, las láminas correspondientes y todo el
material que trae consigo. Para ello, mientras jugaban en la clase, mi
compañera y yo nos hemos sentado en las mesas organizando todo el material. Es curioso
como los niños y niñas se van acercando porque son realmente cotillas en estas
edades y preguntaban cosas como: ¿Qué hacéis? ¿Eso para qué es? ¿Os puedo
ayudar?...
Entonces entre tantas
de esas veces que preguntaban, uno de ellos que no paraba de dar la lata ese
día, se acercó y le dije: ¿Me quieres ayudar?, él rápidamente contestó con un
Sí rotundo. Así que le expliqué que tenía que ir colocando las láminas que yo
le iba a ir dando, en el lugar dónde estuviesen las demás. Al principio le
costó pillar el ritmo, pero una vez que comprendió el funcionamiento no hubo
problema. Además es curioso porque él se
encargaba de decirle a sus compañeros que por aquella zona no se podía pasar. Incluso,
para sorpresa mía, puso unas sillas a modo de barrera para cortar el paso a sus
demás compañeros. Aquí muestro una foto en la que se aprecia al niño ayudándome:
Me gusta y creo de gran
importancia ofrecerle a los niños y niñas actuaciones en los que ellos y ellas
se sientan importantes y útiles. En ocasiones
a los más “Problemáticos” hay que darle la oportunidad de que se sientan
importantes. Y con actuaciones tan simples como salir el primero de la fila,
ayudar a repartir los libros al maestro/a, o incluso mi actuación en concreto
de ayudar, puede proporcionar al alumnado un enriquecimiento personal mucho más
importante del que nosotros podemos creer. Es muy bueno que ellos se sientan
útiles dentro del aula, y que no sean unos meros espectadores de lo que allí
sucede.
Como futuros docentes
debemos fomentar la participación activa, y la cooperación entre ellos. Favoreciendo
las relaciones sociales y fomentando los valores de ayuda, servicio y
disponibilidad hacia los demás.
Fuente: texto e imágenes de elaboración propia.



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