lunes, 13 de abril de 2015

¡Se huele a primavera!

Durante esta semana lo más destacado ha sido que entre mi compañera y yo hemos comenzado a realizar un mural con motivo de la primavera. Para ello en un gran papel continuo blanco hemos pintado la hierba semejando a un prado. Con la idea de que los niños y niñas peguen sus girasoles en el mural. El resultado está quedando de la siguiente manera:


Pero sin duda con el hecho que más me satisface de la semana es el que os cuento a continuación. Al regresar de las vacaciones de Semana Santa, los niños y niñas han tenido que traer los nuevos libros para este trimestre. Cuando los hemos reunido casi todos, hemos comenzado a clasificar los libros, las láminas correspondientes y todo el material que trae consigo. Para ello, mientras jugaban en la clase, mi compañera y yo nos hemos sentado en las mesas organizando todo el material. Es curioso como los niños y niñas se van acercando porque son realmente cotillas en estas edades y preguntaban cosas como: ¿Qué hacéis? ¿Eso para qué es? ¿Os puedo ayudar?...

Entonces entre tantas de esas veces que preguntaban, uno de ellos que no paraba de dar la lata ese día, se acercó y le dije: ¿Me quieres ayudar?, él rápidamente contestó con un Sí rotundo. Así que le expliqué que tenía que ir colocando las láminas que yo le iba a ir dando, en el lugar dónde estuviesen las demás. Al principio le costó pillar el ritmo, pero una vez que comprendió el funcionamiento no hubo problema. Además es curioso porque  él se encargaba de decirle a sus compañeros que por aquella zona no se podía pasar. Incluso, para sorpresa mía, puso unas sillas a modo de barrera para cortar el paso a sus demás compañeros. Aquí muestro una foto en la que se aprecia al niño ayudándome:






Me gusta y creo de gran importancia ofrecerle a los niños y niñas actuaciones en los que ellos y ellas se sientan importantes y útiles.  En ocasiones a los más “Problemáticos” hay que darle la oportunidad de que se sientan importantes. Y con actuaciones tan simples como salir el primero de la fila, ayudar a repartir los libros al maestro/a, o incluso mi actuación en concreto de ayudar, puede proporcionar al alumnado un enriquecimiento personal mucho más importante del que nosotros podemos creer. Es muy bueno que ellos se sientan útiles dentro del aula, y que no sean unos meros espectadores de lo que allí sucede.

Como futuros docentes debemos fomentar la participación activa, y la cooperación entre ellos. Favoreciendo las relaciones sociales y fomentando los valores de ayuda, servicio y disponibilidad hacia los demás.


Fuente: texto e imágenes de elaboración propia.

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